NUESTRA OBRA EN COLOMBIA

PARA INGRESAR DAR CLIC EN LA INSTITUCIÓN DE SU INTERÉS 

HISTORIA DE LA COMUNIDAD

La bondad del Señor y sus designios son luz en  medio de las dudas y el desánimo.  Solo unos años atrás podía pensar a una pequeña Congregación,  nacida en un pequeño pueblo de la Isla de Sicilia; que  dedicaba toda su vida en el servicio fiel y abnegado a los ancianos que necesitaban de apoyo y  alguien que acompañara, prepara sus últimos años de  vida para el encuentro definitivo con el Padre.

Pero todo toma una nueva dirección, desde el momento que se determina llevar el carisma del Padre Vicente Morinello a otras tierras y que más tarde será, el impulso para pensar que la riqueza y actualidad de nuestro carisma no se puede agotar solo donde ya se hace presencia.

Llegando a la tierra de Colombia el 18 de junio de 1988, se emprende el  trabajo pastoral, en la parroquia de San Esteban, buscando ser siempre figura perseverante de servicio a los más pobres  y dando  siempre desde lo poco que se tenía, alivio a las necesidades de todas las personas que allí acudían.

Pero la obra no se frenó aquí, a medida que las hermanas  trabajaban en la parroquia, con las familias, los enfermos, los ancianos y los niños que allí  se encontraban, el Señor premia su esfuerzo y llegan las vocaciones y con este nuevo impulso florece una actividad apostólica que extiende se acción en otros lugares, por ello, los superiores  deciden abrir y apoyar otra nueva obra, La casa de formación, ubicada en la Estrella.

La finalidad inicial fue y ha sido la de formar a las jóvenes para la vida religiosa, pero a su vez se hace necesario que ellas mismas  experimenten el carisma en acción, como parte de su proceso de discernimiento vocacional;  con esta expectativa  e impulso se origina un trabajo no solo de formación sino también de adecuación y construcción de ambientes que harán de esta obra que nace en pequeño, crezca con la bendición del Señor,  con la presencia de profesionales que se dedican a formar mentes y corazones de jóvenes de nuestra sociedad y de religiosas que diariamente desean vivir el carisma de la caridad con los niños, jóvenes y ancianas que se encuentran en esta casa.

Las ancianas  que aquí habitan son la presencia singular y única de un Dios frágil y necesitado de  ser amado y servido por quien ha decidido seguirlo fielmente por el camino  que traza el Evangelio.

Y esta casa se ha convertido en un espacio lleno de vida y luz que el Señor irradia a través de los niños y jóvenes del Colegio Santa Teresita del niño Jesús y el CPSAM “Madre Inés”

Gloria y honor a ti Padre Vicente Morinello.

                                                                                               

PADRE VICENTE MORINELLO  

FUNDADOR DE LA CONGREGACIÓN 

VER RESEÑA HISTÓRICA

HISTORIA DEL PADRE VICENTE MORINELLO

Nació en  la noche del 5 de diciembre de 1870, en  Italia en una  pequeña ciudad   llamada  Licata.

Nace en una familia sencilla, que vive en el santo temor de Dios y vive según los  usos de su tiempo. Sus padres son: Gaetano, un agricultor, sustenta a su familia con el fatigoso trabajo del campo.

Su madre,  Vincenza Greco, es ama de casa y se dedica a la educación de sus hijos, buscando de inculcar un estilo de vida en sus corazones, aquellos valores necesarios para ser verdaderos cristianos. En esta humilde y feliz  familia, viene a la luz Vicente Morinello  y se encuentra rodeado de tres hermanas y dos hermanos.

El último hijo de la familia  fue el Siervo de Dios Vicente Morinello, quien se hizo sacerdote.

Como buenos cristianos, sus padres a la mañana del 6 de diciembre, lo llevan al templo y lo presentan al párroco de la iglesia de San Pablo, para bautizarlo y hacerlo entrar a la familia de los hijos de Dios. Fueron sus padrinos Salvatore Fallú y  Maddalena Porrello.

Sus primos nutren su corazón de esperanzas muy alentadoras para este niño. Están vigilantes para que haya  alrededor de él un aire de misticismo y de oración.

El desarrollo de su infancia fue muy sencilla, pero con gran entusiasmo y alegría infantil.

Terminados los estudios de la escuela elemental, no sólo alimenta su saber cognitivo, ya que era muy inteligente y estudioso; también en su corazón comienza a sentir el susurro de la voz divina que con dulzura lo invita a dedicarse a una misión importante.

Es así como a la edad de 12 años, Vicente  ingresa al seminario  y se dedica al estudio con profundo empeño. Utiliza el tiempo que Dios pone a su disposición, únicamente para la oración y el estudio. Abre su corazón a Dios entregándole día  a día cada acción, cada respiro, todo a sí mismo. Se formó con severidad y constancia en sólidas virtudes en el seminario de Agrigento. No sólo se esforzó por sus estudios académicos, sino que principalmente forma su mente y su corazón en la oración y el empeño en la santidad, viviendo los valores cristianos y la caridad hacia el prójimo.

Habiendo entendido la importancia de su vocación, Vicente se preocupa solamente de ser un sacerdote preparado, en  todos los aspectos.

Los años pasan y la formación humana y religiosa se va completando  y Vicente Morinello se  ordena sacerdote el 22 de diciembre de 1894.

Es aquí cuando el Padre Vicente Morinello comienza su misión apostólica, llevando la palabra y el amor de Dios a cada persona que lo necesita. Ejerce su apostolado con los más pobres y necesitados, teniendo como emblema la Caridad hacia prójimo pobre y enfermo y con la enseñanza de la catequesis a los niños. Tiene como modelos de santidad al Sagrado corazón de Jesús,  a la S. Virgen Inmaculada, a San Vicente de Paúl de quien fue un gran imitador, y  a Santa Teresita del niño Jesús.

Mientras el padre Vicente Morinello continuaba su vida sacerdotal en una entrega total y servicio a Dios, ve la necesidad de trabajar con los más  necesitados, de la cual también necesitó de la colaboración de otras personas y por lo cual inspirado por Dios en su oración personal, funda la Congregación de las  Hermanas de los pobres de San Vicente de Paúl, de quien toma el carisma; por humildad y admiración da éste nombre a la Congregación.

Apóstol de la caridad; animador incansable  de las obras a favor de los más pobres    y promotor de la santidad sacerdotal. Funda la congragación que  mas adelante toma su nombre,  “Hermanas de los pobres de Vicente Morinello”.  Con doble carisma, en  la educación cristiana de la juventud y la asistencia a los enfermos y ancianos.

El canónigo Vicente Morinello fue un enamorado de los pobres y ejerció toda su vida dedicada a ellos. De esta manera motiva a sus hijas a trabajar incansablemente por los más pobres.  Murió el 4 de enero de 1939.